martes, 17 de abril de 2012

Ganarle a los neurotransmisores

Hay días en los que simplemente no quieres nada. Te despiertas con esa sensación detestable de querer apagar el mundo y seguir durmiendo.


Hoy aprendí lo que eran las catecolaminas en clase de bioquímica, ácidos grasos que actúan como señalizadores moleculares, epinefrina, dopamina, y no me acuerdo cuantas más. Estas son unas cagaditas chicas, compuestas de carbonos e hidrógeno, y otros elementos que se encargan de viajar a través de las neuronas (no solo en el cerebro, sino en todo el cuerpo) y mandar su mensajito depresivo de célula en célula. Aquí es cuándo surgen tantas preguntas y tantas discusiones respecto al tema.
 Primero que todo, para mi es sorprendente, ya que resulto ser un poco incrédula respecto a lo que no puedo ver. Estudiar biología me mueve el piso, fíjate. Esto de que hayan cositas tan chicas, me las puedo memorizar perfect, pero no creo que las tenga en mi cabeza. Bueno,
asumiendo que estas cosas existen (más les vale a estos tipos que me hacen aprenderme tanta cuestión), tienen efectos en nosotros, algunos neurotransmisores me dan pena, otros me dan felicidad, y otros me hacen sentir tranquila. Sus niveles se mantienen perfect, siempre y cuando me ejercite, tome mucha agua y coma sano. El tema va en, y qué pasa cuando no se mantienen perfect? Es posible tener pena de la nada? Llegar y decir: "no, lo que pasa es que mis niveles de serotonina están bajos, iré a trotar para liberar endorfinas y así sentirme mejor". O sea ¿Tú me querí decir que estas cagás chicas hacen que tenga pena, rabia, felicidad, alegría etc? ¿Y quién soy yo y qué controlo yo? Bueno, esa pregunta la contestaremos cuando salga de mi doctorado y descubra su respuesta, por ahora iré al grano para dejar de latear. 
Sea como sea, se supone, que estas cosas moleculares ocurren en nuestras cabezas, así como eso rojo que sale de la mano cuando te pinchan es sangre y tiene células con antígenos y un montón de cosas chiquititas. Como este tema de la neurotransmisión ocurre, y está teniendo influencia en nosotros, hay que controlarlo pues! El chiste de ser los animales más choros del bloque, no es dedicarnos a destruir al medio ambiente ni a dominar a los otros, sino es usar esta inteligencia "que Dios nos dio", nuevamente citando a las viejas, para ser más que el manojo de nervios, canales de calcio y potenciales de acción que los médicos, biólogos y bioquímicos piensan que somos. Por lo tanto somos capaces de decir basta. Entonces, cada vez que usted sienta a sus neurotransmisores, ponerse hueones, ya sea por la fecha, las hormonas, la alimentación, etc etc, contrólelo, porque eso es lo que lo hace especial, a menos que, claro, quiera seguir siendo un animalito instintivo más...

1 comentario:

  1. yo sé que comer chocolate aumenta la serotonina y eso te hace más feliz.
    por eso es rico comer chocolate

    PD: otro blog de mari para seguir (:

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